miércoles, agosto 13, 2008

El ombligo del mundo

La verdad yo no sé si el ombligo del mundo existe, me imagino q sí. Tal vez sea un lugar especial donde se concentran las energías del planeta, o quizás sólo una casualidad más, incluso es posible que sólo sea una invención del ser humano.
Sin embargo hay una cosa de la que sí estoy segura, el ombligo del mundo no soy yo, ni eres tú, el que lee en este momento. Me refiero a que estoy aburrida de las personas que creen que sus problemas son tan graves que el mundo debe prácticamente dejar de girar para que ellos puedan solucionarse y después reintegrarse a la rotación habitual de la tierra. Reconozco que también me ha pasado, esa impotencia de sentir que nadie puede tener un asunto más grave que el tuyo, pero en ese momento hay que detenerse un segundo y darse cuenta de varias cosas: 1. si existen asuntos mucho más importantes que el propio. 2. a nadie le importan tus problemas. 3 los demás no tienen porque aguantarte si andas insoportable porque algo no anda como pensabas que debía andar, ¡todos tenemos nuestros asuntos! 4. súperalo o has como que lo superaras y sigue viviendo.
Cuado digo que a nadie le importan tus problemas no es literal, por favor no me mal interpreten, pero una cosa es que haya gente que te quiere y se preocupa por tí y otra que la gente que camina por la calle o en el ascensor como me pasó hoy, tenga soportar tu mal genio, en realidad ni los que te quieren deberían hacerlo.

Aquí les dejo un recuerdo

2 comentarios:

Bárbara dijo...

Yo crei que el ombligo servía para guardar pelusas, especialmente el de mi Tiranolácteo.
El ombligo de homero Simpson seguro le sirve para guardar la sal para echarle a la comida.
Cuando estaba embarazada no tenía ombligo, se borró!
Me acuerdo que tu hermana Trini una vez se puso un pearcing en el ombligo y Manano se lo tiraba.

Pucha que es importante el ombligo.

Macarena Lavín dijo...

y así es que una termina con la oreja frita. Hay que saber parar para escuchar al que te escucha y aburrirse del tema propio.
saludos, Coti!

Maca
ps. Giovanotti por siempre guapo.