domingo, marzo 09, 2008

De cero otra vez

Hace mucho tiempo que no tenía todos mis circulos cerrados, probablemente desde que salí del colegio. Hoy me vuelvo a encontrar en la situación que tanto busqué y la verdad no sé que haré. O sea, sé lo que tengo que hacer pero no sé cómo llegaré a eso. En este momento todo es empezar.
Recién ahora puedo hacer el recuento de año nuevo y pedir mis deceos para el próximo, así que aquí va todo lo que se llevó el 2007:

-Terminé mi pololeo
- Me gradué de la universidad
-Hice dos niveles de inglés (lo cuál sólo me sitúa en nivel básico)
- Prácticamente dejé de vivir en El Arrayán
- Cambié mi cámara de Fotos
- Dejé de estar en Fonasa
- Tuve unas vacaciones maravillosas
... Dejé de tener abuelita

sábado, marzo 08, 2008

En las vueltas de la vida y la vuelta y media

Debo reconocer que cuando bauticé este blog fue con más expectativas que realidad. Nunca pensé que verdaderamente las cosas se transformaran minuto a minuto, sobre todo porque mi lentitud emocional siempre me ha impedido, en cierta forma, darme cuenta de lo rara que a momentos se vuelve la vida.

Ayer regresé de un gran viaje y hoy murió la matriarca de mi familia. No creo que me haya esperado especialmente, pero lo cierto es que alcancé a darle un beso y me lo devolvió. Una mujer situada en la cima de la pirámide familiar y que desde su trono se enteraba de todo lo que pasaba a su alrededor, alguien contra la que muchas veces refunfuñé, pero de la que cada día encuentro más herencia en mi ("lo que se hereda no se hurta", dice uno de mis refranes favoritos). Mi titi era un personaje maravilloso y especial, murió en paz rodeada de sus seres queridos. Nos dejó para cuidar a su marido que no para de llorarla y recordar que la conoció hace cuarenta años, un par de días después de que él llegara a vivir Santiago desde Argentina. La vio y se enamoró, pololearon 6 años y se casaron a los 23. El 28 de enero celebramos su ultimo cumpleaños en grande, como a ella siempre le gustó, y la despedimos hoy con una iglesia llena de gente que en alguna forma fue marcada por ella. Se fue la más fuerte de la familia, parecia abuelita de cuento, pero tras la fachada tiernucha se escondía una mujer de armas tomar a la que nadie le pasaba gato por liebre. Supongo que desde el cielo o alguna parte buena y tranquila seguirá guiando nuestros pasos y procurando que la familia se mantenga.

Al parecer los ciclos se están cerrando a mi alrededor. Ahora toca tomar la experiencia recolectada y volver a empezar con todo.